Aquí no hay una empresa ni una redacción: hay una persona, sus ratos libres y una pregunta que le lleva años rondando. Esta es la historia, sin adornos.
Tengo la suerte de tener una casita en uno de esos pueblos donde en pleno agosto hay que dormir con manta. Desde el primer verano pensé lo mismo: «el día que esto se sepa, aquí no cabrá un alfiler». Han pasado los años… y no ha pasado. La gente sigue amontonándose en costas donde no se pega ojo, pagando aire acondicionado para combatir noches que a una hora de distancia, tierra adentro, sencillamente no existen.
Quise entender por qué. Por qué medimos el calor del día hasta la obsesión y casi nadie mira el que de verdad nos quita el sueño. Esa pregunta es el origen de nochetropical.es. Antes lo gestionaba a mano, con paciencia; hoy lo hace un puñado de scripts, pero la pregunta es la misma.
Me considero un emprendedor incansable y un curioso profesional. Me fijo en las incongruencias que asumimos por comodidad —desde farolas plantadas más altas que los árboles, que acaban iluminando las copas mientras la acera se queda a oscuras bajo la sombra, hasta rotondas que sustituyen a un cruce con semáforo y, lejos de agilizarlo, rompen la fluidez del tráfico— y me pregunto si no se podrían hacer mejor. Las noches tropicales son una de esas incongruencias: hay un mapa del calor diurno en cada telediario, y el calor nocturno —el que decide si descansas o no— apenas se cuenta. Este proyecto es mi granito de arena para cambiarlo.
Aquí no se opina, se mide. Todo lo que ves sale de los datos abiertos de AEMET (veranos de 2017 a 2026), se calcula con scripts que cualquiera puede revisar y se puede reproducir paso a paso. Sin estimaciones ni retoques: si un dato aparece, es porque una estación lo registró. Por eso lo publicamos bajo licencia libre (CC BY) — cógelo, contrástalo, úsalo. Un dato que no se puede comprobar no vale nada; estos se pueden comprobar todos. El detalle del método está en la metodología.
La sala de prensa tiene datos para titular, gráficos descargables, metodología y contacto. Y si algo de lo que cuento aquí te parece mejorable o discutible, escríbeme: lowesting@gmail.com. Se agradece de verdad — este proyecto se ha hecho siempre mejor cuando alguien me ha llevado la contraria con datos.